Jerusalén, 5 de julio de 2026 (TPS-IL) — La semana pasada se presentó una acusación contra tres ciudadanos israelíes que participaron en la venta de armas al terrorista Omar Yassin, quien, el 7 de junio, llevó a cabo ataques en Kochav Yair y Tzur Natan, durante los cuales mató al sargento de reserva Haim Kalomiti e hirió a otras cinco personas.
De la acusación se desprende que existía una relación previa entre el terrorista y los acusados, entre otras cosas, basada en el tráfico de armas y drogas. Aproximadamente dos semanas antes del mortífero ataque, uno de los acusados vendió al terrorista un rifle Carlo por 5.000 shekels en una gasolinera en Baqa al-Gharbiya, mientras que el segundo acusado participó en el pago del mismo.