Agentes de la Policía de Fronteras que observaron lo sucedido identificaron el vehículo y se acercaron para determinar la identidad de sus ocupantes. En ese momento, varios sospechosos salieron del coche y atacaron a los agentes con puñetazos y llaves de estrangulamiento, intentando arrebatarles sus armas. Durante la agresión, uno de los agentes disparó al aire, pero los sospechosos no cesaron en su ataque. Simultáneamente, un agente que vio a uno de los sospechosos estrangular a otro y sintió un peligro real para su vida y la de sus compañeros, disparó a la parte inferior del cuerpo de dos de los sospechosos. Inmediatamente después del incidente, el agente que disparó prestó primeros auxilios a los heridos hasta la llegada de los equipos médicos. Posteriormente se reveló que los dos sospechosos heridos trabajan como guardias de seguridad, aunque no fueron identificados como tales en el momento del incidente. Ambos sufrieron heridas leves, según fuentes médicas, y fueron evacuados para recibir tratamiento. Además, varios agentes de la Policía de Fronteras sufrieron heridas leves como resultado del ataque. Como es habitual en este tipo de casos, las circunstancias del incidente están siendo investigadas.
Poco antes, un equipo de combatientes de la Policía de Fronteras en Judea y Samaria, que se encontraba en un vehículo de camino a una misión operativa, llegó a una puerta cerca del cruce de Qalandia designada únicamente para el paso de las fuerzas de seguridad.
Luchadores de la Policía de Fronteras en Judea y Samaria fueron atacados por sospechosos que intentaron robar armas; dos atacantes sufrieron heridas leves tras disparos reales.