Antes de los ataques, se tomaron medidas para minimizar el daño a los no combatientes en la medida de lo posible. La organización terrorista Hezbolá decidió unirse a la campaña y operar bajo los auspicios del régimen terrorista iraní, perjudicando así al Estado del Líbano y a sus ciudadanos. El Estado del Líbano y sus ciudadanos deben oponerse al atrincheramiento de Hezbolá en áreas civiles y a los intentos de la organización de armarse. Las FDI continuarán operando enérgicamente contra la organización terrorista Hezbolá y no permitirán el daño a los ciudadanos del Estado de Israel.