David Levy fue un líder que surgió de Beit She’an, irrumpió con la fuerza de su fe y talento, y dedicó su vida a fortalecer la periferia, reducir las brechas y unir a Israel. Portó con orgullo la voz de muchos que se sentían ignorados y representó al Estado de Israel con honor y dignidad ante las naciones del mundo. De ahora en adelante, cientos de miles de israelíes que recorran este camino histórico, conectando nuestro glorioso pasado con nuestro futuro compartido, llevarán consigo también el nombre y el legado de David Levy, un hombre del pueblo, un estadista y un querido compañero en el camino. Que su memoria sea bendecida.