El Inspector General, Comisionado Danny Levi, realizó una evaluación de la situación en el terreno, y el Comandante del Distrito Central, Superintendente Amir Cohen, asignó la investigación a la Unidad de Investigaciones Especiales del Distrito Central, que gestionó la investigación junto con el Shin Bet. Paralelamente, operaciones de inteligencia llevaron a la identificación del asesino, un menor residente en el Distrito Central. Combatientes de Yamam operaron en Cisjordania y arrestaron a varios sospechosos involucrados. Los hallazgos de la investigación indicaron que existía una relación previa entre el sospechoso del asesinato y las víctimas, un hecho que fortaleció la sospecha de que el motivo era criminal. También surgió que, tras cometer el asesinato, el sospechoso actuó para ocultar su implicación, incluyendo el intento de esconder el arma presuntamente utilizada para cometer el crimen. Los investigadores localizaron el arma utilizada en el asesinato y, durante una reconstrucción, el sospechoso indicó su ruta y las etapas de la comisión de los delitos. La investigación también reveló que dos residentes de los territorios, contra quienes se presentarán acusaciones por delitos de disparos y entrada ilegal en Israel, tuvieron acceso al arma utilizada en el asesinato.
Temas relacionados








