Para detener a los sospechosos en tiempo real, detectives encubiertos de YAMAM (Unidad de Operaciones Especiales) se disfrazaron de personal de mantenimiento y llegaron al edificio en cuestión. Durante este operativo, los sospechosos los amenazaron y exhibieron armas. En el transcurso del encuentro, los detectives encubiertos se abalanzaron sobre los sospechosos y procedieron a su arresto. Tras una investigación, se presentó una grave acusación contra dos sospechosos por extorsión y amenazas.
Temas relacionados







