En Jerusalén, agentes de policía trabajaron para liberar a soldados, autobuses y vehículos que quedaron atrapados en bloqueos. El Comisionado de Policía, Roni Alsheich, declaró: «Estos son actos graves que perjudican no solo a los propios agentes de policía, sino también al estado de derecho y a la seguridad de todo el público».
Temas relacionados







